comparte

viernes, 7 de octubre de 2011

La ley cero


Uno puede llegar a encariñarse con los robots de Asimov, el cual nos muestra en sus historias robots cada vez más humanos. En el hombre bicentenario, Asimov nos narra la historia de Andrew Martin, nacido robot, y que lucha durante toda su vida para ser reconocido como un ser humano. Están también R. Daneel Olivaw y R. Giskard Reventlov, que tienen un papel fundamental en la segunda expansión de los seres humanos y la consiguiente fundación del imperio galáctico. Siendo los robots más complejos jamás creados, fueron capaces de desarrollar la ley cero de la robótica como corolario filosófico de la primera:
un robot no puede hacer daño a la humanidad o, por inacción, permitir que la humanidad sufra daño.
R. Giskard murió en Robots e Imperio, tras verse obligado a dañar a un ser humano en virtud de la ley cero. El problema fundamental con esta ley es definir Humanidad, así como determinar qué supone un peligro para la Humanidad. R. Daneel logró asimilarla gracias al sacrificio de Giskard, convirtiéndose desde entonces en el protector en la sombra de la Humanidad. Daneel, bajo distintas identidades, se convierte en uno de los personajes más importantes del ciclo de Trántor que esta formado por cuentos, novelas, de los robots, novelas de imperios  y la saga de las funciones . todo en 17 libros, siendo además un elemento clave en su continuidad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada